miércoles, 13 de abril de 2011

La culpa es del gordo

Sin despeinarse


Un boletero de la prestigiosa empresa que maneja el Estadio Centenario, CAFO (Comisión Administradora en Favor de los Oligarcas) aseguró haber visto a El gordo de la Colombes entrar a la Amsterdam. “Si fue por la puerta ocho, me di cuenta porque venía oliendo el olor a porro típico y de repente me invadió un tufito a grasa que se incrementó a medida que la fila avanzaba hacia mí”.

El domingo pasado el programa Punto Penal consiguió su mayor logro periodístico. Su micrófono dio voz al protagonista de la semana. El gordo de la Colombes se hizo famoso por representar el prototipo de hincha de Peñarol. En 40 segundos, en un esfuerzo intelectual y sin parar de hablar, metió asombrosamente tres palabras distintas: “Colombé”, “Peñarol” y “entradas”.

Mario es boletero hace 25 años y dice que El gordo de la Colombes puede ser tomado como un embajador del hincha aurinegro. “Tiene una cara redonda fruto de tantos fritos saturados. Un cutis manchado consecuencia de una dura derrota contra el acné en su época de púber. Un pelo exquisito para usarlo como grasa de torta fritas para todos los hinchas de la Colombes. Sí, es El gordo de la Colombes”.




En la entrevista al programa de Canal 10, en el marco del partido Danubio - Peñarol, el gordo exigía que se diera la tribuna Colombes a toda la gente que estaba fuera. Recordemos que esa tribuna fue otorgada al local, Danubio. Pero la localía era para Peñarol, que no fue a la tribuna que quiere el gordo por decisión del Ministerio. A lo que se le suma que cambiaron los vestuarios por cábala… en resumen: ¿qué más se puede esperar del fútbol uruguayo?

“Lo sentía venir sin verlo. Llegó a mí. El olor a grasa se combinó con el olor a culo que estaba impregnado en su ropa de Estadio. Estaba tal cual como apareció el video. Él hablaba con otro hincha de Peñarol (otro gordo de la Colombes) cuando, sin razones, empezó a mover sus regordetes brazos. Los agitaba como nadar pecho, pero con brazos cortitos y sin poder estirarlos. La gente le sacaba fotos. Al respirar sonaba como si hubiesen prendido una aspiradora de las que vendía Cacho en la década de los 90”, explicaba Mario.
Los gordos de la Colombes sólo pueden apreciarse en la hinchada de Peñarol. Celebridades y autoridades, en la de Nacional. En la de Danubio, negros y con rastas. Ex ministros, en la de Defensor. En la de Cerro están los pobres pero orgullosos de su barrio. Y en la de Rampla los que se quieren mudar de barrio. El último prototipo de hincha es aquel que suele preferir tomar mate en el mugroso Rosedal del Prado antes que ir a la cancha los domingos.

miércoles, 6 de abril de 2011

Era hora

Sin despeinarse


Se nos fue, por fin. Ya era hora. De los 38 años que estuvo Cacho Bochinche al aire, los últimos 15 pueden obviarse. Marcó un hito en la historia de la televisión uruguaya por ser uno de los primeros programas dedicados exclusivamente a los niños. ¿Cómo sobrevivió tanto tiempo?
                                                
Miles de uruguayos han pasado por esas tribunas que, año a año, se reducían al tener menos convocatoria. Yo fui y no me arrepiento, pero me pregunto si llevaría a mis hijos allí. Cacho de la Cruz, el histórico conductor de 72 años, mantuvo el programa desde 1972. La misma tónica, los mismos chistes e incluso los mismos muñecos de hule con parches se mantenían desde antaño.

Poca competitividad. Pocas propuestas infantiles han surgido de las mentes de los brillantes directores de los canales de aire. Cacho Bochinche tuvo poca competencia. Hace pocos años se emitió por Canal 10 Loco de Vos, una propuesta renovada con dos conductores jóvenes y dinámicos (Coco Echagüe y Paola Bianco). Diferencias entre el canal y la producción hizo que este programa pasara a emitirse por VTV. Fue ahí cuando comenzó la debacle del “canal uruguayo” hasta llegar a tener un segmento donde imitaban a Tinelli con sus novias. Después nada más.

Desinterés y descuido. Horrores ortográficos en los zócalos era lo más común. El último año de Cacho Bochinche se emitió grabado, y para no desentonar la mala edición apuñaló al televidente. Imagínense: Laura Martínez hace un PNT (publicidad no tradicional, chivo), de repente, corte y aparece con niños. Nunca mejor dicho: la magia de la televisión, pero en este caso barata.

¿Un programa educativo? Chistes de Cacho sobre el alcohol y las drogas. Fomento de la vieja rivalidad nenas contra nenes. Palabras subidas de nivel. Tal vez la vejez de Cacho hacía que, de repente, gritase “¡dale gordito, aflójale a las empanadas!”. Terminó el juego, triunfaron “sorprendentemente” las nenas, ¿qué tienen de premio?, una licuadora Ufesa de Vía Confort.

El payaso apenado. La imagen de Pelusita año a año más triste de Pelusita era proporcional a la decadencia del programa. Víctor, el de las marionetas, no estaba mucho más lejos. Sus manualidades con basura llegaban a la repulsión. Taraleti, un pseudo payaso cuyos chistes siguen sin triunfar en el Carnaval, se ganó el pan del día con este programa.

No estaría mal que alguna productora se le cayese la idea de presentar, en un canal de aire, un programa televisivo con formato infantil. Igual, si duró 38 años Cacho Bochinche, cualquiera pude presentar un programa un poco mejor.


miércoles, 30 de marzo de 2011

Un presidente común y mal informado

Por Juan Ignacio Tejedor
Sin despeinarse

Todo fue confusión. Muchos uruguayos recordarán el domingo como uno de los días más molestos del año.  Los jubilados gruñían. Los jóvenes  puteaban. Los empresarios y los activos, con razón, no entendían por qué estaban allí. Mujica terminó como los jubilados.

Por la mañana el presidente concurrió al acto eleccionario. Como otros cientos uruguayos, se basó en el plan circuital para ir a las urnas. Error. Se llevó una sorpresa cuando le comunicaron que no podía votar por no estar registrado en el padrón. El desconcierto de Mujica corrió como un reguero de pólvora. Periodistas de varios medios fueron testigos. El canal 4 y 10 registraron el berrinche del  septuagenario. Este alimentó, y lo continuará haciendo, los principales informativos locales y regionales.

Hay cosas que sólo ocurren en este país. Pensar que se criticó al ex director de la DGI, Eduardo Zaindesztat, cuando dijo que Uruguay era un país bananero… Tan errado no estaba. Qué hacía el presidente allí. La imagen que quiere mostrar de tipo común tiene un límite y ese es cuando roza los mínimos protocolos exigidos al principal representante del Uruguay.

Varias imágenes dieron que hablar ese día. Causó lástima ver al presidente sólo, sentado en un banco, quietito, con la pintura de la Virgen de fondo.  Al estilo museo Madame Tussauds, la gente que pasó por allí aprovechó para sacarse una foto con él. Mujica compartía el desconcierto cuando preguntaba por qué no podía votar. Provocó indignación el trato a los funcionarios de la Corte Electoral cuando utilizó argumentos certeros pero descontextualizados y poco diplomáticos.

Supuestamente una de las tantas razones de los salarios elevados que tienen los mandatarios es debido al mantenimiento de secretarios o asesores. ¿Cómo se les puede escapar algo como esto? ¿Ningún secretario avisó al presidente de que no le correspondía votar? ¿Nadie lo vio salir tampoco? La ida de Mujica a los comicios generó un montón de dudas.

Ojo. Una opción pudo ser que Mujica hubiese llamado a los 0800 de la Corte o que hubiera ingresado a la web del organismo. Si es por esta razón, se entiende el desconcierto: tanto las líneas telefónicas como la página web estuvieron fuera de servicio el fin de semana. El bochorno del presidente fue la imagen que representó el día. Casi el 50% de la gente que acudió a las urnas votó en blanco o mandó su decisión a Homero Simpson y Charlie Sheen, que consiguieron un amplio porcentaje de votos. Todo fue confusión.

miércoles, 23 de marzo de 2011

A un clic de distancia

Por: Juan Ignacio Tejedor
Sin despeinarse

Miércoles, medianoche. La televisión se apresta para no verla pero el sillón invita a quedarse mirándola. El programa va la tanda, hay que cambiar. Dejo caer mi brazo sobre el suelo y tanteo entre el millar de controles que tengo. El control remoto. Amigo fiel que existe para darte una mano, pero que cuando te abandona, te enojas con la vida.

Enfado. Hay situaciones que desencadenan ciertas reacciones. No encontrar el control para cambiar de canal, es una. Al ver que mi tacto no reconoce el formato del control que busco, hago el esfuerzo de mover mi cuello sobre la multitud de controles. Estaba el del equipo de audio, el del aire acondicionado, el propio de la TV, el del DVD, pero faltaba el preferido: el control remoto de la canalera digital.

Es difícil salir de una situación cuando la estás disfrutando. Inquietud. La búsqueda se inicia. Desde el mismo lugar, pregunto a las personas cercanas por el paradero del artefacto sabiendo sus respuestas ya que, por lógica simple, el último que lo había usado había sido yo.

Las grandes corporaciones, solidarias y pensando siempre en nosotros, han diseñado controles para que el sujeto viva de manera más cómoda. Con un clic cambio de emisora en la radio del auto y lo ingreso en el garaje, prendo el microondas, hago andar al lavaplatos, cambio de canal en la TV, prendo la música, me aburro de la tele y pongo play a una película del DVD. Ahora la canalera de televisión digital permite comprar, vender y pagar las cuentas en la parte interactiva. Vamos a quedar todos gordos. De la cocina al baño, del baño al living, del living a la cama y del living al living: cada vez nos movemos menos.

Me levanto. Se incremente mi ira. Pateo los otros controles esperando que así apareciese, por debajo de éstos, y como por arte de magia; el bendito control de la canalera. Al costado de la TV no está, encima del DVD tampoco. Retorno a mi lugar. El programa vuelve de la tanda. No está, alguien se lo llevó.

Miro el televisor unos segundos. No me puede ganar. Me levanto y repito mis pasos de búsqueda. Paso a centímetros de los controles que cambian, a la vieja usanza, los canales desde el propio decodificador. No pienso perder esta batalla. Un rápido repaso mental sobre mis últimos movimientos no tiene éxito.

El programa termina. Comienza una serie enlatada y repulsiva. El enfado está en su cenit. Mis brazos caen resignadamente. En ese momento dos de mis dedos llegan a tantear una figura conocida entre los almohadones del sillón. Sí, era él. Lo miro y de inmediato observo la tele. El primer botón que aprieto luego de la reconciliación es el rojo. Ya podré descansar tranquilo.

domingo, 20 de marzo de 2011

Culpa de nadie

Foto de ovaciondigital.com

En el Cerro hinchas del conjunto local atacaron a los jugadores de Peñarol. En el Prado, parciales de Danubio apedrearon el ómnibus y los autos que acompañaron a la delegación de Defensor Sporting. El saldo fue de varios heridos, más de una decena de presos y una nueva mancha en la historia reciente del fútbol uruguayo.

Durante esta semana, se escucharon versiones encontradas sobre quién es el culpable de los incidentes. Lamentablemente, ya no se discute sobre la falta de valores y de educación. Eso es una batalla perdida. Ahora, la culpa siempre recae en la Policía de Montevideo o en la Asociación Uruguaya de Fútbol.

Lejos de adjudicarse la responsabilidad de estos hechos, cada uno de los implicados reprocha la labor del otro. La AUF y el presidente de Defensor, Dante Prato, alegan que ellos estaban enterados de los posibles enfrentamientos entre la parcialidad danubiana y la de Defensor, y que esto fue notificado en tiempo y forma a las autoridades de la Policía de Montevideo. Por su parte, la Policía de Montevideo asegura que su labor fue correcta, que la situación estuvo controlada y que la responsabilidad fue compartida entre los hinchas y el máximo organismo del fútbol uruguayo.

Entonces, ¿de quién es la culpa? La AUF demostró, una vez más, falta de sentido común al fijar los partidos, entre dos tradicionales rivales, el mismo día, a la misma hora, y a menos de tres cuadras de distancia. Sin embargo, la Policía tiene la mayor responsabilidad porque no escuchó las advertencias provenientes tanto de los clubes implicados como de la AUF. Como si esto fuera poco, el nefasto despliegue de seguridad, llevado a cabo en el Tróccoli, fue televisado para todo el mundo.

Para redondear una actuación deplorable, hubo incoherencias entre lo que expresó el inspector Luis Mendoza (encargado de los operativos de seguridad) y lo que se vio por televisión. El jefe de policía, Walder Ferreira, quedó mal parado: ignoraba que la policía abrió fuego contra los hinchas de Cerro.

No hay nada positivo que rescatar de estos hechos. Solo la confirmación de que la Policía aún no sabe cómo enfrentar partidos de “alto riesgo”, que la AUF continúa teniendo errores gravísimos, y la más triste, que ya no se confía en reformar a los vándalos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Ahora la tapa de OVACIÓN: SOS VOS!!! (práctica 17)

Aplicación para Ovación Digital y Facebook.


Mediante una aplicación de Facebook vos y tus amigos pueden ser los protagonistas de la tapa de ovación.

A partir de ahora, a través de esta aplicación de Facebook, podrás diseñar tu propia tapa de ovación. Es muy simple, hazte usuario de El País, elige una foto e ingresa tu propio título y aparecerá como si fuera la misma tapa de Ovación.

Luego del clásico del próximo domingo se habilitará esta opción, para que cargues a tus amigos, o festejes por el equipo de tus amores.

Todas las tapas realizadas serán subidas al Facebook de ovación. Allí, cada seguidor del sitio votará la tapa más creativa.1

La que más "Me gusta" logre estará en la contratapa del suplemento Ovación del próximo domingo.
No te duermas, y participá de esta excepcional oportunidad que Ovación y El País te dan!!!



1-Todas las fotos o títulos de los usuarios serán controlados por un moderador.










grupo: Maximiliano Borges, Maximiliano Patri, Juan Ignacio Tejedor

Análisis Las Papitas

Analizamos el manejo de algunas empresas en las redes sociales. Las Papitas es ejemplo de buen manejo de redes sociales en Uruguay. A pesar de ser un restaurant pequeño, de gran reconocimiento en Facebook, en nuestro país. A continuación les presento un slideshow con las debilidades y fortalezas que presenta la comunicación de Las Papitas en Facebook.